Por primera vez en México, una Fiscalía solicitó cateos digitalmente desde el lugar de intervención y recibió ahí mismo las autorizaciones judiciales con firma electrónica para ejecutarlas de inmediato
Una autorización judicial que podía representar un punto crítico en los tiempos de una investigación llegó directamente a manos de los agentes que esperaban para ejecutar un cateo. Querétaro concretó por primera vez en el país un procedimiento en el que la solicitud salió digitalmente desde el propio operativo, fue analizada por el Poder Judicial y regresó minutos después con firma electrónica para comenzar la diligencia.
El precedente se registró el 29 de septiembre durante la Operación “MÁSCARA”, en Lomas de Casa Blanca, donde la Fiscalía General del Estado (FGE) solicitó 11 órdenes de cateo sin necesidad de trasladar físicamente la documentación entre el sitio de intervención y las instalaciones judiciales.
Mediante Sinergia Digital, las solicitudes fueron enviadas electrónicamente al Poder Judicial del Estado. Una vez realizado el análisis correspondiente, las autorizaciones regresaron firmadas por la misma vía.
El último paso ocurrió también en el terreno: las órdenes fueron impresas en el sitio y los agentes comenzaron inmediatamente con los 11 cateos.
De acuerdo con la FGE, ningún otro estado del país había realizado hasta ahora el circuito completo de esta manera: solicitar el cateo desde el lugar, obtener en minutos la autorización judicial mediante firma electrónica, imprimirla ahí mismo y proceder a su ejecución.
El estreno del mecanismo ocurrió además en una operación que dejó cuatro personas detenidas, entre ellas Luis Uriel “N”, alias “Denver”, identificado por las autoridades como uno de los objetivos prioritarios y generadores de violencia de la zona.
Las intervenciones permitieron asegurar alrededor de 40 kilogramos de marihuana, dosis de sustancias con características de metanfetamina y cocaína, un arma de fuego y dinero en efectivo. También fueron asegurados cuatro inmuebles y tres vehículos relacionados con la investigación.
Policías de Investigación del Delito (PID) y elementos de la Policía Estatal (POES) participaron en el despliegue.
La Operación “MÁSCARA” dejó así un precedente que va más allá de sus detenciones y aseguramientos: por primera vez en México, la autorización de un cateo recorrió digitalmente todo el camino entre Fiscalía y Poder Judicial hasta regresar al sitio de intervención lista para ejecutarse en cuestión de minutos.
